Es uno de los temas que más veces he visto en mis visitas a empresas en Asturias. Las pymes son el objetivo más frecuente de ataques de ransomware, phishing y robo de datos. El motivo es sencillo: tienen datos valiosos y, en muchos casos, protecciones mínimas. Lo cuento aquí porque me lo preguntan con frecuencia y porque conviene tenerlo claro antes de que sea urgente.
Señales de que esto merece atención en tu empresa
- Usas contraseñas iguales en varios servicios o no las has cambiado en más de un año.
- Tu correo no tiene activado el doble factor de autenticación (2FA).
- No tienes claro quién puede acceder a qué en tu red.
Qué ocurre cuando no se aborda a tiempo
El problema más habitual que veo no es un ataque sofisticado. Es alguien que consigue la contraseña del correo de un empleado y, desde ahí, accede a todo. Con eso le basta para suplantar identidades, interceptar pagos y causar un daño que luego cuesta mucho deshacer.
Por dónde empezar
Una auditoría básica lleva pocas horas y permite ver el estado real: correo, accesos remotos, contraseñas, copias de seguridad y red local. Con ese punto de partida ya se puede priorizar qué hay que hacer primero y qué puede esperar.
Hay cosas que son urgentes y cosas que pueden ir en una segunda fase. Lo importante es no mezclarlas: intentar resolver todo a la vez suele acabar sin resolver nada bien.
Cómo lo hacemos
Cuando trabajamos en esto con un cliente, lo primero es ver la situación real. Sin diagnóstico previo no se puede hacer una propuesta honesta. Lo que nos pida la empresa puede no ser lo que necesite, y al revés.
Si tienes dudas sobre cómo está tu empresa en este aspecto, llámanos o escríbenos y lo vemos.
